Informe de Evolución Climática: Abril 2019

Se mantiene la incerteza sobre la evolución del presente evento El Niño, siendo la situación más probable que las anomalías observadas hasta ahora decaigan a condiciones normales en los próximos meses.

Abril 1

Figura 1.Índices de El Niño – Oscilación del Sur. En el panel izquierdo se muestra la anomalía mensual de la temperatura superficial del mar (TSM) en la región Niño 3.4 (5°S-5°N, 170°W-120°W). En el panel derecho las anomalías de un índice construido a partir de varios parámetros atmosféricos y oceánicos: vientos superficiales, radiación infrarroja emergente, TSM y presión atmosférica superficial. Se muestra la evolución de varios eventos El Niño, entre enero de un año y diciembre del año siguiente. Los eventos son: 1957-58, 1965-66, 1982-83, 1991-92, 1997-98, 2010-11, 2015-16, 2018-19.


El actual evento El Niño tiene características, al menos en su evolución, poco frecuentes. Si se observa solo las anomalías de la temperatura superficial del mar (TSM) en el Pacífico ecuatorial central (región Niño 3.4), el evento El Niño podría haberse iniciado en octubre de 2018, comparable con los eventos de 1957-58 y 2010-11 (Fig. 1, panel izquierdo). Sin embargo, si se considera un índice multivariado que toma en cuenta las retroalimentaciones entre diferentes componentes de la circulación atmosférica y la TSM, se aprecia que solamente durante marzo de 2019 se ha logrado un valor alto, aunque más bajo que cualquier otro valor de los eventos El Niño en el pasado (Fig. 1, panel derecho). Respecto de la posible evolución que tendrá este evento en los próximos meses, el pronóstico que se obtiene con modelos estadísticos y dinámicos, aumenta la probabilidad de observar un evento El Niño durante el próximo invierno a un 65%, comparado con el 60% de hace un mes atrás, y un 50% de probabilidad de observar El Niño hasta fin de año (Fig. 2). Sin embargo, la Fig. 1 muestra otra situación. En el pasado, ninguno de los eventos El Niño evolucionó hacia el verano siguiente, por cuanto se encontraban en la fase de decaimiento de este tipo de eventos. Es más, solo los grandes eventos lograron mantener anomalías hasta el invierno siguiente, como en 1983 y 1992. No es la situación actual.

 

De esta manera, se mantiene la incerteza sobre la evolución del presente evento El Niño, siendo la situación más probable que las anomalías observadas hasta ahora decaigan a condiciones normales en los próximos meses. Respecto de los pronósticos de precipitación, se mantiene en general para Chile central el pronóstico de una condición seca, especialmente para el trimestre abril-junio de 2019 (Fig. 3).



abril 2

Figura 2. Las barras rojas indican la probabilidad (en %) de que ocurra un evento El Niño en el trimestre indicado en el eje horizontal, desde marzo-mayo de 2019 a noviembre 2019 a enero 2020, a partir de información de comienzos de abril de 2019. Las barras azules (grises) indican la probabilidad de que ocurra un evento La Niña (neutro). 


abril 3

Figure 3. Pronóstico probabilístico de la precipitación, dividida en 3 categorías: seco, normal, lluvioso.  Estos pronósticos se basan en el promedio de varios modelos climáticos. Trimestre abril-julio 2019 (panel izquierdo) y junio-agosto (panel derecho), a partir de condiciones observadas en marzo de 2019.

Fuente: https://iri.columbia.edu/our-expertise/climate/forecasts/seasonal-climate-forecasts/


Autor: 

Dr. Aldo Montecinos Gula
Profesor Asociado en Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción.
Oceanógrafo, Universidad Católica de Valparaíso (1991).
Magister en Ciencias Atmosféricas, Universidad de Chile (1998).
Doctor en Oceanografía, Universidad de Concepción (2005).



felipedelahoz - 20 de Abril de 2019 a las 18:28